Barcelona, de Ecuador, ganó ayer por 1-0 a un difícil Palmeiras, de Brasil, que pugnó por el empate hasta casi el final del encuentro, cuando cayó el gol del cuadro guayaquileño en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.
El ansiado gol del triunfo ecuatoriano llegó en los minutos de reposición fruto de la presión que ejerció, sobre todo el atacante uruguayo Jonathan Alvez en el minuto 91.
El partido resultó atractivo por la manera cómo lo encararon ambos equipos, de manera especial, en los últimos minutos de parte del local, que buscó por todos los medios para quedarse con el triunfo.
El primer tiempo, si bien se generó solo una opción clara de gol, resultó agradable por el buen trato de pelota de uno y otro equipo para mostrar un fútbol entretenido.
En el segundo tiempo, el portero Prass salvó su arco, bloqueó un disparo de Xavier Arreaga.
