La selección de Chile regresó ayer a Rusia para preparar el asalto a la Copa Confederaciones tras sufrir una inesperada derrota en su último partido de preparación ante Rumanía (3-2).
El seleccionador, Juan Antonio Pizzi, dio el martes descanso a varios de los titulares habituales de La Roja como Vidal, Isla o Fuenzalida, aunque Alexis Sánchez, que solo había jugado media hora contra Rusia, salió de inicio ante los rumanos.
Mientras que Bravo tuvo que viajar a Barcelona por motivos fiscales.
