Real Madrid y Barcelona protagonizan el gran clásico del fútbol español en el “Santiago Bernabéu”, decisivo para el título de la Liga, con los madridistas ante la posibilidad de asestar el golpe definitivo ante su afición al eterno rival, que está obligado a ganar para prolongar el pulso.
Real Madrid, crecido tras eliminar a Bayern Múnich de la Liga de Campeones, tiene en su mano dar un paso de gigante hacia su gran objetivo del curso, volver a reinar en la Liga, en un escenario soñado, ante su gran rival, al que puede ver perder todos los títulos grandes en cinco días.
Zinedine Zidane sabe que es el momento deseado por cualquier madridista e intenta rebajar la presión, quitar importancia al duelo, convertirlo en uno más. Pero es consciente de que su primer clásico como técnico madridista en el Santiago Bernabéu, no lo es.
Huye del favoritismo y de la importancia del aspecto anímico. El fútbol es un estado de ánimo y su equipo, cansado por el desgaste de la prórroga ante el Bayern, llega lanzado a un momento clave.
