Cuatro triunfos seguidos en casa del Espanyol, ganador además de seis de sus últimos siete partidos como local, configuran el exigente reto del Atlético de Madrid de hoy sábado en Cornellá-El Prat, un test de resistencia para el equipo rojiblanco con su séptimo encuentro en nada más que 21 días.
Por el esfuerzo físico que requerirá el propio duelo y un rival en forma y en racha, aspirante aún a las posiciones europeas; por el desgaste que acumula el conjunto madrileño en las últimas tres semanas, con partidos cada tres o cuatro días entre la Liga y la Liga de Campeones; y por la presión que conlleva la tercera plaza.
No hay apenas margen para el descanso en este tramo final para el grupo entrenado por el argentino Diego Simeone, inmerso en esa lucha en la Liga, con tres puntos de ventaja más la diferencia particular sobre el Sevilla, cuarto, y en plena carrera de nuevo por la final de la Liga de Campeones. De momento, está en las semifinales.
