Un ambiente infernal en San Paolo, con el que la afición del Nápoles quiere empujar a su equipo a la remontada tras el 3-1 de la ida de octavos de final de la Liga de Campeones, medirá la fiabilidad de un Real Madrid capaz de lo mejor y lo peor en 2017, que recupera a su líder Cristiano Ronaldo.
El estadio del Nápoles y un rival de fútbol vertical de calidad, es el examen al que se somete a Real.
