Una parada de Miguel Ángel Moyá y un gol, casi inmediatamente después, de Saúl Ñíguez a la hora de partido provocaron la victoria del Atléticode Madrid contra Las Palmas, muchísimo más valioso en lo numérico que en el juego, que casi siempre le perteneció al conjunto canario, merecedor de algo más.
El resultado fue del Atlético, que alivió su necesidad, pero no su inquietud, aún a muchísima distancia de ese equipo firme, fiable y goleador de un mes y medio atrás; todo lo demás fue de Las Palmas, mejor con el balón y sin él a partir del primer cuarto de hora, aunque sin tantas ocasiones como buscó con su juego.
