La aparición salvadora de Álvaro Morata, a menos de 10 minutos del final, sofocó un posible incendio para el Real Madrid, que alcanzó el liderato después de ganar 2-1 al Athletic en un partido en el que el cuadro vasco estuvo a punto de bajar de la nube de felicidad al conjunto blanco.
A Morata, que este domingo cumplió 24 años, le bastaron 15 minutos para demostrar que tiene un olfato de gol que vale su peso en oro. Aunque marcó a regañadientes, después de un remate fallido y un rebote que le favoreció, el canterano blanco salvó a su equipo de un empate de los que duelen a final de temporada.
El equipo de Zidane comenzó el duelo con la opción de alcanzar el primer puesto. Lograr ese objetivo era la culminación perfecta a un día en el que Florentino Pérez se dio otro paseo por una asamblea en la que se aprobaron con facilidad las cuentas y sonó con fuerza Paco Gento y el proyecto para el Santiago Bernabéu.
Isco fue el catalizador del primer tanto del choque después de controlar un magnífico pase de Marcelo. El centrocampista malagueño, en el vértice del área pequeña, cedió la pelota a Karim Benzema y el Real Madrid se adelanto en el séptimo minuto.
Se olía un partido fácil con un gol veloz, pero el Athletic llegó hasta en tres ocasiones hasta la línea de fondo y, en una, Sabin Merino, después de fallar un cabezazo clarísimo, acertó en un desajuste defensivo de Raphael Varane y Pepe (1-1).
A base de empujones, el Real Madrid fue acumulando ocasiones y al final, tal vez con un poco de suerte, marcó Morata cuando el Real Madrid vivía con el agua al cuello y a punto de sumar un empate que pudo volver al marcador.
