El carnaval de la Copa Libertadores ya se vive en esta ciudad, donde los seguidores de Atlético Nacional están convencidos de que su club se coronará por segunda vez en la Copa Libertadores. Quizás el entusiasmo debería moderarse, pues Independiente del Valle se ha especializado en echar por tierra los pronósticos en este certamen.
Y este club ecuatoriano, un "matagigantes" propondrá juego de ataque y no sólo defenderá, indicó ayer su técnico Pablo Repetto, al comentar lo que será el encuentro de vuelta de la final, previsto para el miércoles (20:45 hora boliviana) en el estadio Atanasio Girardot. La ida en Quito terminó empatada 1-1 la semana anterior.
"Nosotros también buscaremos, estamos conscientes que no podemos pensar sólo en defender, tenemos que atacar", declaró Repetto a los periodistas en Ecuador.
Desde el empate en canchas ecuatorianas, los habitantes de Antioquia comenzaron la fiesta, presintiendo el título que se sumaría al conseguido en El Campín de Bogotá por penales ante Olimpia de Paraguay en mayo de 1989.
