Italia sumó su segundo triunfo consecutivo en la Eurocopa 2016, gracias a un tanto a dos minutos del final de Eder, que premió la labor defensiva de la “azzurra” ante la Suecia de Zlatan Ibrahimovic, inofensiva e inoperante, que queda al borde de la eliminación (1-0).
Italia encaró el duelo con la seguridad de haber despejado las dudas en su triunfo ante Bélgica, saltó a hacer lo que mejor sabe, defender, confiado en el desgaste de su rival y la aparición de espacios para acabar rematando el partido a su estilo.
