La selección boliviana pagó caro su nerviosismo en los primeros minutos ante un Panamá que con poco se quedó con los tres puntos y dejó a la Verde con un panorama complicado en el grupo D, en el que también están Chile y Argentina. La Roja es el próximo rival, el 10, en Boston.
En los primeros minutos, Bolivia especuló y Panamá no lo perdonó. Blas Pérez abrió la cuenta para centroamericanos, a los 10 minutos, luego de un centro de Alberto Quintero desde la izquierda. El delantero panameño recibió el balón en el centro del área y solo tuvo que empujarla con el pie derecho.
El gol hizo reaccionar a los nacionales que tomaron confianza gracias a la personalidad de Martín Smedberg y de Juan Carlos Arce, el más incisivos. Esta dupla fue la que más peligrosa en el ataque de la Verde. De los pies del sueco-boliviano, en pelota parada, llegaron las chances más claras por medio de dos cabezazos de Arce que por poco sorprenden al portero Jaime Penedo, que en ambas detuvo el balón.
La Verde emparejó el juego en base a ganas, más que a ideas, pero dejaba espacios por la zona derecha, donde Eguino daba muchas ventajas en la marca y en la salida estaba impreciso. Fue por ahí donde llegó la jugada, aunque el balón lo había perdido Pedro Azogue. Bolivia terminó el primer tiempo presionando, pero faltó precisión para empatar.
