Un perfecto cabezazo de Paolo Guerrero mediado el segundo periodo desatascó a su equipo ante Haití en un choque en el que Perú fue de menos a más, tras mostrar dudas en algunos tramos del encuentro.
Pese a que Perú no hizo un gran encuentro, su victoria fue merecida, ya que su rival apenas apareció en ataque, aunque si consiguió que los peruanos no se sintieran cómodos.
Lo mejor para Perú fue el resultado tras un encuentro poco brillante en el que cualquier otro marcador habría complicado mucho sus aspiraciones de acceder a cuartos de final.
Pese a ello, los primeros minutos de juego transmitieron la sensación de que Perú iba a encontrar con cierta facilidad el camino de la victoria pero al final le costo.
