El Real Madrid, con angustia en el tramo final, sostenido por Kiko Casilla, dirigido por Toni Kroos y lanzado con los goles de Cristiano Ronaldo, se mantuvo en la lucha por el título ante un encomiable Valencia, que, con diez jugadores acogotó a su rival pero que no pudo aguar la esperanza blanca.
El Real Madrid afrontará la última jornada como segundo en la tabla y con opciones de ser campeón, pero a expensas del Barcelona.
Suele ser el conjunto valenciano un equipo dado a aguar fiestas. A romper planes. Lo hizo el pasado año, cuando obligó al Real Madrid al adiós definitivo al título, y estuvo a punto en esta ocasión también. Y es que se plantó en el Santiago Bernabeu con cuatro visitas seguidas sin perder cuatro empates.
Zinedie Zidane centra parte de su tiempo en calcular la gestión de esfuerzos. Se ha encontrado de tope con que los números le acompañan aún hacia el título de Liga. Pero rechaza riesgos excesivos. Luka Modric se quedó fuera. Se sumó a las bajas de Gareth Bale y del meta Keylor Navas.
