El Rosario Central argentino dio ayer un importante paso hacia los cuartos de final de la Copa Libertadores con la victoria por 0-1 que cosechó en su visita al Gremio brasileño.
El club argentino, más efectivo y peligroso pese a que tuvo menos tiempo el dominio del balón, abrió el marcador a los 13 minutos por intermedio de Marco Rubén y consiguió mantener la ventaja hasta el final, para llevarse a casa tres importantes puntos de la difícil ciudad brasileña de Porto Alegre.
Los rosarinos ahora solo necesitan de un empate en casa en el partido de vuelta, el próximo miércoles en el estadio Gigante de Arroyito, para avanzar a la próxima fase.
Los jugadores del Gremio, que salieron abucheados por sus hinchas, tendrán que buscar una victoria a domicilio por más de un gol de diferencia para no ser eliminados nuevamente en octavos.
El vencedor de este emparejamiento se medirá en cuartos con el mejor en el cruce entre el Atlético Nacional colombiano y el Huracán argentino, que ayer empataron sin goles en Buenos Aires.
