Un Barcelona, a medio gas, arrolló ayer a un inofensivo Getafe (6-0), en un partido en el que los azulgrana, liderados por un soberbio Leo Messi, sumaron el trigésimo séptimo partido sin conocer la derrota y dieron un paso más hacia el título de Liga.
Los pupilos de Luis Enrique tuvieron suficiente con un completo primer tiempo para dejar el partido sentenciado con los tantos de Juan Rodríguez, en propia puerta, Munir, Neymar da Silva y Leo Messi, que terminó el encuentro con un recital de asistencias (3).
Consciente quizá de la superioridad de su equipo, Luis Enrique apostó, de nuevo, por las rotaciones. Esta vez sorprendió dejando a Luis Suárez en el banquillo. En su lugar jugó Munir, que acompañó a las otras dos puntas del tridente: Messi y Neymar da Silva.
El plan le salió bien al asturiano. Ayudó el partido llano de un impersonal Getafe repleto de bajas, cuya resistencia duró lo que tardó el Barcelona, lejos de su versión apisonadora, en anotar el primer tanto (min.9).
