El Bayern de Pep Guardiola empató ayer a domicilio sin goles con su perseguidor más cercano en la Bundesliga, el Borussia Dortmund, mantiene su ventaja de cinco puntos y queda con todas las cartas en la mano para obtener el título a nueve jornadas del final.
Los bávaros tuvieron ocasiones de definir un partido que dominaron durante gran parte de los noventa minutos, pero también permitieron algunas llegadas del Dortmund, sobre todo durante la primera mitad.
Guardiola apostó por la misma defensa que jugó en la Liga de Campeones contra el Juventus, con David Alaba y Joschua Kimmich como centrales y renunciando a la posibilidad de tener un hombre como Mehdi Benatia para luchar por los balones aéreos.
Otro sacrificado en la alineación inicial fue Thiago Alcántara, para plantear un doble pivote con Xabi Alonso y Arturo Vidal que ayudase a conjurar las intentonas de contragolpe del Dortmund.
En el Borussia, la sorpresa fue la apuesta del entrenador Thomas Tuchel por Erick Durm en el centro del campo, renunciando a un jugador más creativo como el japonés Shinji Kagawa.
