“No hay piezas” es el cartel que encuentran varios turistas nacionales y extranjeros en casi todos los alojamientos, hostales, residenciales y hoteles de Uyuni, a dos días de la llegada del rali Dakar a esta capital, que será el centro principal en Bolivia de la competencia más dura del planeta. Los albergues temporales, habilitados en las unidades educativas, son las únicas alternativas para encontrar un techo para pernoctar y protegerse del frio.
El alcalde de Uyuni, Patricio Mendoza, confirmó ayer que no existía espacios en los hoteles de la ciudad, ante la alta demanda de turistas, quienes ya hicieron su reserva con semanas de anticipación.
Desde muy tempranas horas de ayer martes, algunas familias, que conocen la hermenéutica de los albergues, ya esperaban en las puertas de las unidades educativas para reservarse un curso de capacidad de 15 personas, para alojarse.
En Uyuni, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Turismo y Culturas, habilitó 18 albergues temporales, la mayoría en unidades educativas, cuyo costo diario será definido por las Juntas Escolares, aunque los precios oscilan entre 30 a 50 bolivianos.
Las unidades educativas como albergues temporales son Miraflores, Aniceto Arce, Bolivia, Mauricia Vda. de Arostegui, Antonio Quijarro, Jaime de Zudáñez, Daniel Campos "A", Juana Azurduy de Padilla, colegio Nacional Mixto Antofagasta, Potosí.
También fueron habilitados los ambientes de la carrera de Turismo de la Universidad Autónoma Tomás Frías, el internado parroquial Sumaj Punchay Wasi, y las dos sedes vecinales de Nuevo Centenario además de Guadalupe.
El municipio y el ministerio también designaron áreas de camping, para quienes quieran pasar la noche al aire libre con el equipo necesario.
