Barcelona se clasificó para los octavos de final de la Copa del Rey tras golear por 6-1 al Villanovense, equipo extremeño de la Segunda División B del fútbol español, en un partido que los azulgranas dominaron de principio a fin.
Tal como se esperaba, el duelo entre David y Goliat no tuvo historia, y no hizo más que confirmar que estas primeras eliminatorias del torneo carecen de emoción si no se disputan a partido único.
El choque sirvió, eso sí, para que Sandro se reivindicara con tres goles y una magistral asistencia de tacón a Munir, autor de un doblete.
El Barza, consciente de su enorme superioridad, salió a resolver la eliminatoria sin el tridente, porque Messi se quedó en la grada y Neymar y Luis Suárez, en el banquillo.
Luis Enrique no tuvo que echar mano de ninguno de los dos puntas sudamericanos, porque su equipo encarriló muy rápido el partido.
