Joseph Blatter, presidente de la FIFA, suspendido de sus funciones durante 90 días por presunta corrupción, está siendo sometido esta semana a diversos chequeos médicos tras sufrir dolencias relacionadas con el estrés, anunciaron ayer algunos medios de Suiza.
Según las fuentes consultadas, Blatter no está hospitalizado ni sufre una dolencia grave, y simplemente deberá suspender su agenda de trabajo, por lo menos, una semana más.
Blatter tiene 79 años y desde mayo pasado está sometido a enorme presión dada la amplitud que han tomado las denuncias, investigaciones e, incluso, las peticiones de extradición a Estados Unidos de antiguos colaboradores relacionados con una vasta serie de casos de corrupción.
Él mismo está suspendido 3 meses de sus funciones desde el pasado 8 de octubre tras la revelación que la justicia suiza hace una investigación sobre él y el también suspendido presidente de la UEFA, Michel Platini, por un pago de dos millones de dólares que este habría recibido del primero en 2011.
El mismo 8 de octubre la entidad que dirigió más de 30 años –la mitad como secretario general y la otra como presidente– también suspendió a su mano derecha, Jerome Valcke.
Paralelamente, una corte de EE.UU. ha formulado cargos de corrupción contra un total de catorce personas, entre actuales y antiguos directivos de la FIFA y responsables de entidades comerciales asociadas, de los cuales siete fueron arrestados a finales de mayo en Suiza.
