La Feria del Libro de Madrid (FLM) cerró su 85 edición con un balance provisional en facturación de 7,26 millones de euros y 600.000 visitantes, unas cifras inferiores a las provisionales del año pasado, y con la vista puesta en 2027 que tendrá las memorias como eje temático.
«Hemos competido con grandes acontecimientos de trascendencia histórica, como la visita del papa León XIV, y la advertencia repetida a los ciudadanos de que no se desplazasen al centro», ha dicho en rueda de prensa la directora de la FLM, Eva Orúe, que ha achacado a esta circunstancia el «considerable» descenso en las cifras, en relación al año anterior.
Los resultados definitivos se conocerán el 17 de junio, una vez incorporados los correspondientes a este último fin de semana.
