E l arte fue la herramienta para reflejar la vida de las mujeres guardas del Cerro Rico de Potosí, gracias a un proyecto que conoció de la mano de sus protagonistas, sus principales necesidades y la situación de las mujeres que trabajan en las faldas del cerro. “Mujeres guardas del Cerro Rico, Potosí extractivismo, conflicto y paz territorial” titula la muestra fotográfica que se presentó ayer.
Tania Oroz, Directora de Asociación Aguayo, afirmó que en Potosí se tuvo una experiencia positiva con el proyecto “Tramarte Encuentros para Tejer Paz”.
Este proyecto estuvo en seis municipios del país, en los que se recogió experiencias con mujeres, en alianza con ONU Mujeres, en el marco de “Mujeres, paz y seguridad”.
“En Potosí ha sido una experiencia súper interesante porque hemos trabajado con las mujeres guardas del Cerro Rico de Potosí. es una experiencia no solo muy interesante, sino que te remueve las entrañas”, dijo.
Afirmó que en contraposición al “Cerro Rico”, encontraron a gente que tiene mucha escasez en las faldas del Cerro.
Se trabajó con mujeres guardas a través de la metodología de mapas y cronologías de vida en las que las mujeres, a partir del cuerpo han hablado como es su territorio y como resisten todo lo que pasan en las minas.
“Va a ser fundamental que las nuevas autoridades (…) vean qué es lo que está pasando en el Cerro Rico”, dijo, al enfatizar la necesidad de que se vea la realidad de las mujeres guardas que trabajan y resisten con muchas carencias, con niñas y niños sin acceso a los servicios básicos.
