Ayer, en el inicio de la Cuaresma, las parroquias del país celebraron la santa misa de Miércoles de Ceniza. La Iglesia Católica llamó a escuchar y ayunar para volver hacia Dios con reflexión y conversión.
“Vivamos la Cuaresma como un tiempo en el que recibimos de parte de Dios una llamada, la llamada de volver a él con todo el corazón”, pidió el monseñor Giovani Edgar Arana durante la homilía en la ciudad de La Paz.
La Cuaresma es un tiempo especial de volver hacia Dios tras las fiestas de Carnaval. Dura 40 días, desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, y constituye un período de ayuno y preparación personal para reconocer errores, arrepentirse y convertirse.
Arana recordó durante su homilía a los estudiantes, profesores y público presente que se está saliendo del Carnaval, “una fiesta alegre y rica en expresión cultural, pero con mucho ruido”; por lo que llamó a “rasgar el corazón” para que la palabra de Dios penetre en las vidas, esto impulse a cambiar y a convertirse.
