En su sección de Archivo Histórico, la Casa de Moneda tiene una subsección de biblioteca que se nutre con adquisiciones y donación de libros, pero hay donaciones que nunca ingresaron a la biblioteca, porque se quedaron en la oficina del director.
Este fin de semana, el nuevo director general, Daniel Oropeza Alba, reveló que ha encontrado documentación, planillas y hasta una gran cantidad de libros que no fueron derivados a la biblioteca, privando a los lectores de la posibilidad de consultarlos.
“Dirección de Casa de Moneda tiene muchas cosas con desorden tremendo. Por ejemplo, la gestión de documentos, de proyectos, de planillas y de igual manera, la gestión de los libros donados. Imagínense que libros desde 2004 donados a la Casa de Moneda se han quedado parqueados, estacionados en dirección sin remitirse a la oficina correspondiente que es biblioteca, lo mismo en el tema de planillas, en el tema de proyectos”, dijo.
