El actual Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FcBcb) termina su gestión con una acción corporativa en contra de su presidente: los consejeros han resuelto remitir a su presidente, Luis Oporto Ordóñez, a la Unidad de Transparencia del ente emisor por encontrar indicios de responsabilidad en el manejo del cargo de directora del Centro Cultural Casa Museo Marina Núñez del Prado.
El caso se hizo público a inicios de octubre, cuando la activista María Galindo irrumpió en la oficina de Oporto para reclamarle por haberse retractado en el nombramiento de la artista Lulhy Adriana Cardozo Velásquez como directora del referido centro cultural. Pese a que Cardozo esa una reconocida artista plástica, cuyo perfil encaja en el de directora del museo, Oporto habría sin efecto la designación porque supuestamente comprometió el cargo a alguna persona con un perfil más político, como hizo, o intentó hacer, con otros repositorios del país.
Durante la presidencia de Oporto, la FcBcb cambió radicalmente su visión ideológica, al extremo que hasta se hizo concursos sobre la figura del Che Guevara o los sucesos de 2019, a los que esa institución calificó de “golpe”.
