Después de 215 años, las imágenes religiosas de Nuestra Señora de La Merced y Nuestra Señora del Rosario se encontraron en la Plaza 10 de Noviembre, tal como lo hicieron hace más de dos siglos para sellar la unidad en el pueblo potosino que estaba dividido en confrontaciones entre quienes estaban a favor de la Independencia y los que estaban del lado del Imperio español.
En el año del Bicentenario de la Independencia de Bolivia, ambas imágenes salieron de sus templos para encontrarse nuevamente y transmitir la paz y la unidad para el pueblo.
“Hoy es un día muy especial porque en 1810 se dio este encuentro y por el Bicentenario de nuestra nación estamos volviendo a revivir este momento especial”, dijo el párroco de Santo Domingo, Henry Tapia, quien destacó la importancia del primer encuentro que se produjo antes del nacimiento de Bolivia.
“Es una emoción muy grande ver a las imágenes de La Merced y del Rosario en este encuentro que se dio en 1810 y ahora lo volvemos a revivir en estos días en que celebramos tanto la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, como la de la Virgen del Rosario”, rescató el padre Rubén Rollano, del templo de La Merced.
El abrazo entre ambos párrocos, en el frontis de la Santa Basílica Catedral de Potosí simbolizó el deseo de unidad entre el pueblo potosino. Si bien ambas imágenes debían ingresar al interior de la Catedral, la celebración fue en las gradas del templo. Pese a que se había anunciado la presencia del Obispo de la Diócesis de Potosí, Renán Aguilera, para la celebración, estuvo ausente. Sin embargo, los párrocos de los templos de La Merced y Santo domingo presidieron la celebración.
