La religiosidad estuvo muy presente en las jornadas de entradas de Ch’utillos 2025, no solo por la presencia de las imágenes de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola que encabezaron el recorrido de danzarines las tres jornadas, sino por los símbolos de los fraternos, evidentes en el templo de San Bernardo.
A modo de recordatorio de haber cumplido la promesa de bailar por San Bartolomé, fraternos y fraternas dejaron una variedad de elementos a los pies del santo en el templo.
Cascabeles de caporal, plumas utilizadas por diferentes danzas, pañoletas, perlas accesorios, broches de fraternidades, entre otros yacían en el templo, como muestra de que fueron dejados por los danzarines que no solo danzaron los más de cinco kilómetros de recorrido de la entrada, sino que participaron de dos convites previos, y varias jornadas de ensayos, para prepararlos para la jornada final de cumplimiento de su promesa.
