Una polémica por el supuesto traslado de maquinaria de acuñación a Sucre, con el fin de acuñar la moneda del bicentenario de la independencia de Bolivia, permitió conocer que las piezas para ese propósito ya fueron mandadas a elaborar por el Banco Central de Bolivia (BCB) y han sido puestas a la venta.
A causa de esa polémica, se recordó que una ley nacional promulgada en 1986 que establece que el BCB debe acuñar monedas de oro y plata en la Casa de Moneda de Potosí.
Las monedas conmemorativas del bicentenario ya están acuñadas y son de seis modelos. Las de plata tienen precios fijos mientras que las de oro dependen de la cotización del metal. La de Chuquisaca cuesta 80 Bolivianos por unidad y 72 por tres o más monedas mientras que, para el resto, los precios son los siguientes: La Paz, 80/72; Cochabamba, 105/97; Oruro, 95/86; Potosí, 100/86 y Suipacha, 100/86.
Aunque son regionalizadas, y fueron acuñadas por los bicentenarios de las revoluciones regionales, son ofrecidos con el sello del bicentenario de la independencia de Bolivia; es decir, forman parte del programa de emisión monetaria conmemorativa con ese motivo. Está pendiente la acuñación de una moneda de conmemoración nacional, pero eso no estará a cargo de la Alcaldía de Sucre, como quiso hacer creer su titular, Enrique Leaño, sino por el BCB ya que la emisión de monedas es una de sus atribuciones, incluso constitucionales.
Es posible que Leaño haya confundido acuñación de monedas con medallas, pero en la carta que mandó a la Casa de Moneda, pidiendo el préstamo de un “equipo original” para acuñación habla específicamente de monedas. En una entrevista con Correo del Sur, dijo que su intención era acuñar monedas “recordatorias” en una de las acuñadoras manuales que tiene la ceca, pero no tomó en cuenta que la elaboración de cuños toma por lo menos seis meses.
Quien ocasionó la polémica fue precisamente esa autoridad al haber dado por hecho que el préstamo se efectuaría. El director de la Casa de Moneda, Luis Arancibia, dijo que la decisión sobre prestar el equipo fue derivada al Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, así que todavía no había sido aceptado. Pese a las aclaraciones, en las redes sociales se desató una furibunda campaña en contra del préstamo.
Leaño desistió, pero, entretanto, el presidente de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí, Daniel Oropeza, recordó que existe una ley, la 901 del 28 de noviembre de 1986 que establece que el BCB debe “acuñar piezas de oro y plata, denominadas POTOSI - ORO y POTOSI - PLATA, en la Casa de la Moneda de Potosí”, pero esa norma no se cumple.
Oropeza, que también es numismático, dijo que esa ley debería acatarse y con mayor razón al llegar el bicentenario de la independencia de nuestro país.
Actualmente, las monedas son acuñadas por las empresas que se adjudican licitaciones que generalmente son ganadas por empresas del exterior.
