En su mes aniversario, el Museo Nacional de Arte (MNA) inauguró ayer el Puente Mirador, que une el Patio de Cristal del repositorio, el sector más moderno, con la histórica Villa de París.
“Quienes ingresen al museo no sólo podrán ver las exposiciones de arte, también gozarán de esta vista privilegiada de la ciudad, visita que podrá ser acompañada por un guiaje”, anunció la directora del museo, Claribel Arandia.
La infraestructura moderna, un nuevo referente turístico, fue posible gracias al aporte económico brindado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Desde el Puente Mirador, se puede apreciar el Casco Viejo paceño, los tejados coloniales vecinos de la casona del museo y los alrededores de la plaza Murillo, hasta inmediaciones de la mítica calle Jaén. Desde otro ángulo, se observa las laderas que circundan la ciudad y donde el mirador de Killi Killi se aprecia con claridad.
