Las noches de los museos de mayo no solo probaron que los objetos patrimoniales que forman parte de la historia de Potosí pueden ser valorados, sino, elementos preservados como “El tesoro del Oso”, son dignos de conocer. En la última noche de los museos también evidenció que los templos tienen singulares atractivos, como un santo decapitado o la primera Virgen de Guadalupe de Bolivia.
Imágenes de santos y vírgenes que quizás están a simple vista durante las celebraciones litúrgicas fueron vistas con otros ojos, para descubrir las historias escondidas en las imágenes que poseen los templos de la ciudad de Potosí.
TEMPLO DE CONCEPCIÓN
Si bien muchos acuden a las misas en el Templo de Concepción, pocos conocen que elementos interesantes esta´n resguardados en su interior.
“El Tesoro del Oso”, es precisamente eso, los cofres de monedas y billetes que le pertenecieron a un personaje del pasado reciente conocido por las calles potosinas como “Oso”. De acuerdo con la explicación de los guías, “el oso”, tenía su ocupación de cargador en la ciudad de Potosí, su característica era tener una cuerda trenzada con alambres y otros elementos que era utilizada para que realice su tarea y ganarse la vida trasladando leña o mercancía a comercios en el centro de la ciudad.
Si bien muchos pueden conocer esta “leyenda urbana”, el aspecto desaliñado y andrajoso de “el oso” está en la memoria de muchos. Incluso hubo quien dijo que pese a su aspecto descuidado, él tenía un tesoro escondido. Puede sonar como solo una leyenda, pero, en el templo de Concepción se encuentra los tres cofres de madera y uno metálico rectangular conteniendo cientos de monedas y billetes de los años ’80 que ya no están en uso actualmente que le pertenecieron a este personaje de la Villa Imperial. Además se encuentra un dibujo realizado por alguien que conoció a “el oso”, y se preserva en el templo, como parte de las historias que valen la pena ser contadas.
En el recorrido, el templo de Concepción mostró sus antigüedades, además de las diferentes salas de la parroquia, que era para los indígenas en tiempos de la colonia. El “Tata Q’aqcha”, que protagoniza el denominado Carnaval Minero también se encuentra en este templo. En la visita, se permitió escalar hasta el campanario para disfrutar de la imagen nocturna de la ciudad de Potosí.
