En sus casi dos horas, 'Civil War', la más reciente película distópica del cineasta Alex Garland, enseña con gráficas imágenes cómo los estadounidenses se matan entre ellos en una ficción que ha dejado tanto a críticos como a espectadores con sensaciones encontradas por presentar una realidad cada vez más creíble en Estados Unidos.
En la película -que toma lugar en un Estados Unidos no muy lejano- un grupo de periodistas y fotógrafas viajan en búsqueda de una exclusiva desde Nueva York -donde reinan las protestas, atentados y el caos- hasta el Despacho Oval, donde un presidente fascista (interpretado por Nick Offerman) que se designó a sí mismo para un tercer mandato está a punto de ser derrocado violentamente.
"La trama nos llega con una avalancha de detalles tan breves y vagos que no puedes evitar sospechar que son en gran medida irrelevantes", reza en su crítica The New Yorker.
