Las siluetas son ultrafemeninas y los desfiles son convencionales, lejos de algunos escándalos recientes, en la Semana de la Moda femenina que se termina este martes en París.
Se destacaron los emocionantes homenajes a dos figuras desaparecidas, Vivienne Westwood y Paco Rabanne, y la discreción de Balenciaga, tras una controvertida campaña publicitaria con niños y guiños al sadomasoquismo que motivó una disculpa pública de su creador, Demna.
Falda lápiz con abertura, chaqueta con hombreras, escote pronunciado y tacones de aguja: todo se nutría de los archivos de la casa de los años 80.
Dior remontó más lejos en el tiempo, hasta la estética de los años 50. El legendario fundador de la firma inventó en esa década el New Look para la mujer, para ahuyentar los recuerdos de estrecheces de la guerra.
Las faldas vuelven a ser amplias, por debajo de la rodilla, las cinturas marcadas, los estampados florales. La mujer lleva guantes y tacones, aunque con toques de rebeldía punk, por ejemplo con tejidos arrugados. El joven estilista Charles de Vilmorin también revisitó los años 50 para Rochas, con faldas tubo y cinturas de avispa.
