Potosí vive sus tradiciones gastronómicas y de la repostería de Carnavales con ferias de degustación de los típicos confites además del plato de La Olla, que ahora es conocido como Puchero Potosino.
Pese a la lluvia, ayer en el Pasaje Boulevard, en la calle Padilla, entre Linares y Chuquisaca, se desarrolló la feria del confite potosino, en una calle en donde en años pasados se solía ofrecer esta dulce delicia que es más buscada para la celebración del Carnaval.
La secretaria de Desarrollo Turístico, Cultural y Patrimonial, Sheyla Beltrán, afirmó que la alcaldía busca mantener las tradiciones del carnaval de antaño, y entre ellas, está el confite potosino, cuyo origen está en esta ciudad y hasta ahora es una delicia dulce que llega a varias regiones del país.
Recordó que familias elaboran generación tras generación esta dulce delicia con una variedad amplia.
“El corazón del confite tiene almendra, nuez, despepitado, galleta, coco rallado, anís, ajonjolí, culantro y hay algunos confites que no son para comer, sino para lanzar en los techos en el Carnaval, para ahuyentar a los malos espíritus o para hacer la T’ika regado y mezclado con las florecitas”, explicó.
Rosa Vargas, una de las expositoras, afirma que la preparación del confite es una herencia de sus tatarabuelos que le transmitieron los conocimientos para elaborar el confite tradicional que es ella elabora por cerca de medio siglo.
Para elaborar el confite, el azúcar es el ingrediente principal de esta dulzura.
