Los concejales tienen la culpa. El ex secretario departamental de turismo y cultura de la Gobernación, Marcelino Bobarín, reveló ayer que las obras de refacción del templo de San pedro, que ya tenían financiamiento, ni siquiera fueron licitadas porque el Concejo Municipal se atrasó en aprobar el convenio para tal fin.
Debido a la mala instalación de su desagüe pluvial, el templo de San Pedro ya fue dañado por la humedad provocada por las lluvias de años anteriores así que el párroco, Martirian García, y la comunidad acudieron a las autoridades. Al ser vecino de la zona, el entonces gobernador, Juan Carlos Cejas, instruyó que se programe un millón de Bolivianos en el POA de 2019 pero siempre y cuando la Alcaldía ponga el resto, que llegaba a medio millón de Bolivianos.
El convenio debía ser aprobado en el Concejo Municipal y ahí fue donde se estancó. Perdidos en sus disputas internas, y suspendiendo sesiones por falta de quórum, los concejales lo aprobaron recién a fin de año. “Faltando una semana para el cierre de gestión”, detalló Bobarín.
Si el Concejo lo aprobaba a tiempo, un proyecto integral de intervención al templo de San Pedro se hubiera ejecutado con una inversión de 1,5 millones de Bolivianos y ahora no lamentaríamos los daños de las lluvias.
Una inspección realizada el lunes demostró que el templo requiere una intervención inmediata.
DESMENTIDO
Sin embargo, el supuesto retraso en el tratamiento de este tema fue desmentido esta mañana por la secretaria de la Comisión Jurídica, de Turismo, Cultura y Preservación de las Áreas Históricas de Potosí, Azucena Fuertes.
La concejala afirmó que el tema del convenio fue tratado con prontitud, ni bien llegó al pleno del Concejo Municipal, precisamente para posibilitar que pueda ejecutarse. "El documento llegó a la Comisión iniciado el conflicto cívico", detalló. En Potosí, la huelga general indefinida comenzó el 7 de octubre de 2019 pero en los primeros días hubo flexibilidad en el control de los cívicos así que el Concejo todavía pudo sesionar.
