"No se puede”. Esa es la respuesta, tácita y tajante, de tata Sabino Quispe, secretario general del sindicato y una de las cuatro autoridades originarias que ayer dejaron su cargo en Palcamayu, conforme determina la justicia comunitaria.
Y es que la del 6 de enero no es una simple posesión. Durante días, las autoridades originarias se preparan para el cambio de varas; es decir, la entrega de los bastones de mando a los que ejercerán el cambio de autoridades.
Hay lugares donde las varas son veladas en la víspera, entre coca y ch’alla, pero la mayoría de esos objetos simbólicos son ch’allados el mismo día de la posesión. Se las pone juntas y se las ch’alla, entre profusión de abrazos y flores de papel.
