El futuro está aquí. Los jugadores se colocan las gafas de realidad virtual, toman el arma, u otro instrumento, y comienza la diversión… o el terror, dependiendo de qué juego se haya elegido. Son juegos pero no lo parecen. Desde el momento en que comienzan a correr, el mundo se transforma para los jugadores. Cientos, miles de mundos virtuales están literalmente ante sus ojos pero también le rodean en realidad virtual de 360 grados. Entonces, uno se transporta a otra realidad, casi otra dimensión y juega. Puede matar o amar… todo depende del juego que se elija.
Ese es el panorama que se presenta para los jugadores en VR 360, el salón de juegos que se inauguró ayer en el edificio San Silvestre que está ubicado en la calle La Paz La Paz 835, entre Omiste y Lucas Jaimes.
VR 360 describe la característica de la sala. VR es por “virtual reality” (realidad virtual, en inglés) y 360 por los grados que abarcan las escenas que rodean a los jugadores cuando estos se ponen las gafas y comienzan a jugar. Se abrió ayer y convocó a una gran cantidad de gente que hizo fila para entrar incluso desde media tarde.
