No hay como el arte para relajarse, incluso en tiempos de convulsión política. El ejemplo de ello son dos exposiciones colectivas de pintura que se realizan estos días tanto en el Pabellón de Oficiales Reales como en la Casa Nacional de Moneda.
Se trata de trabajos realizados por estudiantes de bachillerato como prácticas de la materia de Artes Plásticas, pero, al verlos, es posible encontrar no solo talento sino expresión artística que vale la pena no solo visitar sino analizar.
En la muestra del Pabellón de Oficiales Reales están los trabajos de estudiantes de la Unidad Educativa Sagrados Corazones de Jesús y María. El tema que más se repite entre los cuadros que están en exposición son los gatos, probablemente porque sus autoras son mujeres, pero, por lo demás, es posible encontrar innegables expresiones de sensibilidad social.
Un ejemplo de sensibilidad es un cuadro que, por su ubicación, más abajo que los demás, y el vidrio que lo protege, que no permite fotografiarlo adecuadamente, no es apreciado como se merece. Se trata de una persona que viste una chompa con una capucha que le cubre el rostro. A sus laterales, y colgando, están dos pies, uno con abarca y otro con calzado. Se interpreta, preliminarmente, que es un lustrabotas frente a la disyuntiva de dos zapatos distintos, el del campo y el de la ciudad. Además del mensaje, que motiva diferentes interpretaciones finales, el trabajo destaca por el tratamiento del color y los detalles, particularmente en el pie con abarca en el cual se puede ver claramente la piel maltratada.
