Las familias recibieron la llegada de las almas de los difuntos que, de acuerdo con la tradición, a mediodía llegan a este mundo para degustar de las delicias que en vida eran de su agrado.
Durante la mañana las familias afanosas recorrieron los mercados en busca de los últimos ingredientes para los platos de preferencia de sus seres queridos. En los mercados, al oferta era variada, pero en poca cantidad. No se encontraban verduras en grandes cantidades ni otros ingredientes característicos de los platillos de Todo Santos como la “Miski Lagua” o “Misky Plato”, y lo que gran parte de las familias consiguió con dificultad, fueron las flores, que usualmente llegan de otros departamentos y, por los conflictos, no llegaron este año.
Desde las 14:00 aproximadamente, las familias abren las puertas de sus domicilios para recibir la visita de los amigos del difunto, en muchos casos las casas abren sus puertas sin restricción, pero en otros, los organizadores de las tumbas repartieron invitaciones con anterioridad a este día.
En las invitaciones se establece el lugar donde se prepara la tumba, y en algunos casos establecen los horarios de visita. En estos casos solo las personas con invitación pueden ingresar.
Los niños cantores visitan las tumbas y son recibidos por las familias. A cambio de oraciones y canciones, reciben un platillo de masitas preparadas por las familias, o que fueron adquiridas de reposterías con anterioridad.
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