Una señora que llegó por la tarde, cuando no había mucha gente, ingresó a la exposición y se asustó. “¿Por qué hacen tanto diablo?”, preguntó antes de ir a pedir que le regalen un programa del Festival Internacional de la Cultura (FIC).
El diablo, en efecto, aparece en diferentes representaciones en la Expo Arte “Cecilio Guzmán de Rojas” que se inauguró ayer en el Museo del Cabildo, en el edificio de la Gobernación. Aparece en cuadros y tallados, se lo representa como el tío de la mina, como integrante de la diablada o en representaciones con influencia extranjera como, por ejemplo, el Hellboy de Mike Mignola pero eso es natural ya que, al final de cuentas, el diablo es una construcción cultural.
Hasta el medioevo, ni siquiera se lo representaba con cuernos. Es Umberto Eco quien afirma que “Es solo a partir del siglo XI que (el diablo) comienza a aparecer como un monstruo dotado de cola, orejas animalescas, barba y pies de chivo y cuernos, adquiriendo también alas de murciélago”.
