Había alcanzado la fama y, antes de que esta le abandone, encaró su más importante proyecto, un largometraje de ficción. Venciendo todos los contratiempos y adversidades, terminó de filmarlo pero murió, justo el día en que celebraba el logro con su equipo de trabajo. Por su edad —35 años— y el impacto que está teniendo la película, el cineasta Fernando Martínez está en camino a convertirse en un icono de Potosí.
Fernando nació en Potosí el 27 de septiembre de 1975. Estudió primaria en el colegio 31 de Octubre pero, para el bachillerato, se inscribió en el Colegio Particular Cristo Maestro del que egresó en 1992. Cumpliendo los 17 años se fue a La Paz, a estudiar Comunicación Social pero con la intención de hacer cine porque, según cuenta su madre, María Elena Martínez, él fue influenciado por su abuelo quien le hizo una cámara de juguete, con una caja, con la que el niño jugaba a ser director.
Y fue director. Dirigió el documental “¿Por qué McDonalds quebró en Bolivia?” que lo sacó del anonimato por el tratamiento que le dio a la producción. Más que un trabajo que explicaba razones económicas, el video mostraba la gastronomía boliviana y en particular la potosina, incluyendo a la famosa kalapurka.
