Andar por la calle y escuchar música al mismo tiempo era algo inconcebible hasta la aparición del Walkman, el pequeño reproductor de audio que introdujo el revolucionario concepto de la música portátil y enamoró al mundo hace 40 años.
Una muestra retrospectiva en Tokio repasa ahora la historia del reproductor de casetes de Sony que cambió la manera de escuchar música décadas antes de la aparición de la música digital y las plataformas en línea.
"Cuando compré el Walkman con mis ahorros, estaba tan feliz que iba a explotar. Llevaba los auriculares incluso al baño y a la mesa, y mi madre me reñía", recuerda el arquitecto Nobuo Araki en un texto que forma parte de la exposición que acoge el Ginza Sony Park este julio y agosto.
Como Araki, decenas de celebridades niponas han prestado sus memorias para esta exhibición interactiva que permite a los asistentes leer sus historias y escuchar la misma música que ellos a través de distintos modelos del icónico reproductor de casetes. Con su debut en 1979, el producto de la compañía nipona introdujo la idea de que la música ya no era algo que debía ser experimentado entre paredes, podía ser una vivencia personalizada y para llevar a todos lados. "Walkman es la marca que crea la cultura de sacar la música afuera. Los jóvenes pueden disfrutar de la música en el exterior, pueden disfrutarla de forma más sencilla", cuenta a Ryoichi Numata, de Sony.
