El relieve del busto de fray Vicente Bernedo, tallado en la ermita que el siervo de Dios habitaba cerca de Vitichi, ya puede ser visitado por la gente y con mayor razón en este año jubilar por su muerte, informó ayer el gestor cultural Luis Veliz.
Los impulsores de este proyecto lo redondearon con la colocación de una plaqueta. El relieve tiene indudable calidad y también puede servir para que los peregrinos le enciendan velas y recen por la beatificación del dominico.
Los gestores de este proyecto fueron Luis Veliz, Paulino Méndez, Grover Ugarte y Grover Monzón mientras que los escultores son Paulino Méndez, Rodrigo Espejo, Víctor Colque, Roly Rollano, Maribel Apaza, José Copaico, Max Limachi y Daymar Mamani.
Aunque conocido para la mayoría de los potosinos, Bernedo es una figura religiosa más bien difusa para el resto del país, pese a que los cronistas de su época lo conocieron como “el apóstol de Charcas”; es decir, de la jurisdicción sobre la cual se fundó Bolivia. Nacido en Navarra (España), alrededor de 1562, viajó a predicar a las Indias y se asentó en Potosí, donde se le conoció como hombre virtuoso y hasta hacedor de milagros.
