Cuando los bailarines llegaron a la Mejillones, se encontraron con una calle llena de escombros. Ese fue el preludio para una deslucida primera jornada de renovación de fe o “convite” que ya forma parte de la festividad de Ch’utillos prevista para fines de agosto e inicios de septiembre.
Los escombros forman parte de trabajos de cambio de aceras en la calle Mejillones y no fueron retirados a tiempo. La responsabilidad es de Obras Públicas de la Alcaldía y no tiene que ver con la Asociación de Fraternidades Folklóricas y Autóctonas de Potosí (Affap) que es la organizadora de Ch’utillos y sus convites.
Y la primera jornada comenzó tarde, al promediar las 13:40. No se respetó el orden preestablecido, hubo demasiados vacíos entre las fraternidades y, para colmo, no se cortó el tráfico vehicular así que los bailarines tuvieron que lidiar con los vehículos que, fraternidades y todo, se metieron a la avenida Tinku.
