Una montaña rusa de emociones desató ayer el cantante portorriqueño Chayanne en un concierto ofrecido en la capital ecuatoriana, Quito, ante miles de fanáticos que corearon y bailaron sus más emblemáticas canciones, de un repertorio cargado de ritmo, romanticismo y pasión.
Sencillo y carismático, Elmer Figueroa Arce (su nombre verdadero) se reencontró cuatro años después con su público de Quito que, leal, lo acompañó en coros gigantes y convirtió al coliseo General Rumiñahui, en una gran pista de baile.
Con "Torero", uno de sus más famosos y rítmicos temas, Chayanne arrancó gritos de alegría y bailes emocionados en su público, mayormente femenino, que comenzaba así un paseo de sensaciones de cerca de hora y media.
Imágenes del planeta Marte y de bailarines proyectadas sobre siete pantallas gigantes, dieron paso a "Humanos en Marte", la segunda canción del concierto "Desde el Alma", que llenó cerca de las tres cuartas partes de un aforo de 10.000 personas en el Rumiñahui.
