El carnaval en Brasil es fiesta, música y color; rumba y algarabía que invitan al exceso, a bailar y a cantar sin descanso, y que se vive en diferentes regiones del país con espectáculos únicos que nada tienen que envidiarle al de Río de Janeiro, conocido internacionalmente por su majestuosidad.
Además del Carnaval de Río son muy populares los de Salvador, Recife, Olinda, Florianópolis y San Pablo, cada uno con sus propias particularidades pero siempre con la samba a la batuta y exaltando la riqueza que ofrece el "país tropical".
El carnaval –caracterizado por las máscaras, los disfraces, la música, el color y los excesos– es una celebración profana que da la bienvenida a las privaciones religiosas que comienzan con el miércoles de ceniza.
En Brasil se compone de diversos elementos y se manifiesta de distintas maneras en cada una de las regiones donde es celebrado, y aunque la samba siempre está presente, no siempre es el ritmo predominante.
