Los restos del destacado escritor Carlos Medinaceli fueron trasladados ayer de La Paz a Potosí, donde reposarán en el Mausoleo de los hijos ilustres de la ciudad.
Las gestiones del gobernador Juan Carlos Cejas permitieron que el ataúd de Medinaceli y el de su progenitora Carmen Quintana Carrasco y Mendoza sean traídos a la Villa Imperial.
La recepción de los restos convocó a una gran cantidad de ciudadanos no solo de la ciudad de Potosí sino también de Cotagaita, Tupiza y otras.
Una caravana con presencia policial y militar además de estudiantes de varios establecimientos educativos recibieron los ataúdes en la zona de la rotonda (ingreso a la Villa Imperial).
Los féretros y los acompañantes recorrieron diferentes arterias de la ciudad de Potosí con paradas para reconocimientos efectuados por los alumnos de los colegios Carlos Medinaceli, Liceo Sucre y Pichincha.
En el templo de la Catedral se realizó una misa en la que el encargado del templo destacó que Potosí recibía a un hijo predilecto y lo hacía con lágrimas (en alusión a la lluvia que cayó en horas de la tarde).
