La partida bautismal de Carlos Medinaceli Quintana, que es el único documento vinculado a su nacimiento, no dice cuándo y dónde nació el escritor así que no se puede afirmar contundentemente que vio la luz en Sucre, como figura en su biografía oficial.
La partida se encuentra custodiada en el fondo documental del Archivo y Biblioteca Arquidiocesanos “Monseñor Miguel de los Santos Taborga” de Sucre (ABAS) y lo que prueba es que fue bautizado en la parroquia de San Sebastián de la capital del Estado el 30 de enero de 1898. A diferencia de otros documentos de la época, no proporciona datos sobre el origen del bautizado.
“En el año del Señor de mil ochocientos noventa i ocho años a los treinta días del mes de Enero. Yo el Párroco Interino de este beneficio bautise, puse oleo i crisma a Mariano Carlos hijo natural de Francisco Calvo i de Medinaceli i de Carmen Quintana blancos, fue padrino Corcino Baptista, quedó exortado de sus deberes_Nota_Borrado Calvo i de entre renglones vale. Lo hago constar. / Miguel Chavári”, dice, textualmente, la partida que reproducimos en esta nota, tanto en su original como en certificado expedido por el ABAS.
En 1898 no existía el Registro Civil, hoy Registro Cívico, así que los documentos que probaban los actos de la vida civil de las personas eran las partidas parroquiales y escrituras notariales. Debido al valor probatorio que tenían, debían llevar datos de filiación y origen. Así, cuando la niña o niño habían nacido en el mismo día de su bautizo, se ponía “del día” o bien referencias como “de un día”, “de dos días”, o “de una semana”. En el caso de Juana Asurdui, por ejemplo, la partida bautismal, encontrada por Norberto Torres, dice “de dos meses”, cosa que no ocurre con Medinaceli.
