Llamado inicialmente “Mar Dulce”, el Río de la Plata recibió ese nombre de Juan Díaz de Solís, el primer europeo en navegar por sus aguas, en 1516. Lo bautizó así porque él y sus acompañantes creían que esa corriente de agua nacía en la mitológica “Sierra de Plata”. Hoy, más de 500 años después, ya se admite que la Sierra de Plata era territorio del reino qaraqara y se llamaba así por la plata del Cerro Rico, de Porco y de Colquechaca.
Y hoy, más de 500 años después, los argentinos empiezan a reconocer que el nombre de su país proviene de Potosí.
En un artículo titulado “Un poeta la bautizó ‘Argentina’: el origen y los secretos del nombre de nuestro país”, el abogado y profesor universitario Félix V. Lonigro reconoce aquello que se sabía incluso en los últimos años de la Guerra de la Independencia pero que después fue sistemáticamente borrado de la historia oficial: que el nombre “Argentina” se debe a Potosí.
“Resulta que el Cerro Rico de Potosí se caracteriza, precisamente, por su abundancia en plata. Plata en latín se dice argentum, y todo lo derivado de argentum es argentinum —explica Lonigro en el portal Infobae—. La palabra argentinum fue castellanizada como "Argentina" por primera vez, cuando en el año 1602, Martín del Barco Centenera (miembro de la expedición de Juan Ortiz de Zarate) publicó un poema referido a la historia del Río de la Plata, con el título ‘Argentina: la conquista del Río de la Plata’.
