La NASA desveló ayer los primeros detalles concretos del objeto celeste más lejano jamás explorado por la Humanidad, Ultima Thule, situado en el cinturón de Kuiper a unos 6.500 millones de kilómetros de distancia del Sol, después de que la nave New Horizons lo haya sobrevolado.
Antes de esta misión, el equipo liderado por el científico Alan Stern, del Instituto de Investigación Southwest, sopesó la idea de que Ultima Thule fuese la unión de dos objetos planetarios distintos.
Sin embargo, el científico de la Universidad Johns Hopkins, Hal Weaver, aseguró ayer que se trata de un solo asteroide con una forma similar a un cacahuete o un bolo, después de ver las últimas imágenes de Ultima Thule, aún de muy baja resolución.
"Eso es bastante común entre los cuerpos celestiales pequeños del Sistema Solar", aclaró Weaver en una rueda de prensa convocada tras recibir la primera señal de New Horizons después de completar la misión.
