La filipina Catriona Gray se coronó el domingo 16 como Miss Universo 2018 y suma para su país el cuarto cetro de este certamen de belleza con el compromiso de trabajar por los niños; en especial, los de Manila.
Gray, quien contó desde el primer minuto con el apoyo del público congregado en Bangkok para presenciar la gala, respaldó su candidatura mostrando su compromiso social y ganas de trabajar con los más pobres, en referencia a las barriadas en Manila.
“Hay muchos niños que no tienen acceso a una educación de calidad”, develó la modelo nacida en Australia de padre escocés y madre filipina, quien además colabora en una organización para concienciar a las personas sobre los peligros del Sindrome de Inmunodeficiencia Humana Adquirida.
“Es algo por lo que siento mucha pasión porque hace unos años perdí a un amigo cercano por complicaciones derivadas de VIH”, dijo Gray en rueda de prensa tras coronarse como la más bella.
