El médico ginecólogo congoleño Denis Mukwege y la yazidí Nadia Murad, exesclava de los yihadistas convertida en activista, recibieron el Premio Nobel de la Paz, una ocasión para denunciar la impunidad de la que goza la violación empleada como arma de guerra y la indiferencia para proteger a las víctimas de violencias sexuales.
El ginecólogo, de 63 años, y la joven iraquí, de 25, recibieron el premio de manos de la presidenta del comité Nobel, Berit Reiss-Andersen, quien saludó a "dos de las voces más poderosas del mundo de hoy" contra la opresión de las mujeres.
Apodado "el hombre que repara a las mujeres", el ginecólogo cura desde hace 20 años a las víctimas de violencias sexuales en su hospital de Panzi, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), una región asolada por la violencia crónica.
