Hasta hace poco más de una década, la Tierra era el único sitio en el que se sabía con certeza que era posible encontrar agua en abundancia, pero en ese tiempo todo cambió. Marte pasó de ser un planeta rojizo y desértico a tener agua en todos sus estados. Hace sólo unas semanas, se publicaba en Science el descubrimiento de un gran lago de agua líquida oculto bajo del hielo del polo sur marciano. Y en otra de las grandes misiones de exploración de los últimos años, los datos recogidos por la sonda New Horizons desvelaron que en Plutón, aquel planeta enano desde el que el Sol debe parecer poco más que un lucero del alba, también existe un gran océano subterráneo con tanta agua como la que contiene la Tierra.
Esta semana, un trabajo que se publica en la revista PNAS muestra lo que, según sus autores, es la primera observación directa y definitiva de agua helada sobre la superficie de la Luna. Un equipo de investigadores de varias universidades estadounidenses liderado por Shuai Li, de la Universidad de Hawái (EEUU), analizó imágenes recogidas hace casi una década por el instrumento Moon Mineralogy Mapper, que voló en Chandrayaan-1.
